Montar un acuario compuesto principalmente por musgo implica varias etapas de trabajo y mucha paciencia. Lo importante es tener una idea interesante y el enfoque adecuado para cada especie de musgo, si decides combinar varias a la vez. Al fin y al cabo, no es una tarea imposible, ni siquiera para un principiante. Basta con organizarlo todo en el acuario paso a paso, garantizar una iluminación y una temperatura adecuadas en el interior y, al cabo de unas semanas, el musgo cubrirá las rocas y las piedras más pequeñas del tanque. Por supuesto, es más fácil escribirlo que hacerlo, pero con estas breves instrucciones esperamos que completes todo el proceso en un abrir y cerrar de ojos.
¿Cuál es el resultado de montar un acuario así? Ante todo, una gran satisfacción, además de una hermosa decoración para el hogar. Al fin y al cabo, un ecosistema acuático vivo que literalmente «respira» las 24 horas del día, todos los días, es algo extraordinario. No se puede negar que este es el primer paso hacia el aquascaping, aunque no tiene por qué ser el último. Muchas veces, los aficionados a la decoración de acuarios deciden incorporar más variedades de musgo. ¿Por qué ocurre esto? Porque un acuario tan rico en musgo es algo que se puede transformar sin fin, y si te cansas de esta decoración después de un tiempo, puedes desmontarla y recomponerla con musgo adicional de otra especie, rocas nuevas y una variedad de sustratos.
El montaje
Empezaremos por enumerar lo más necesario para montar un acuario de este tipo. Como habrás imaginado, el musgo, las raíces y la arena por sí solos no bastan. Necesitas muchos otros elementos e incluso dispositivos especializados que también se usan en los acuarios tradicionales. A continuación tienes una lista completa de lo necesario para crear tu primer mossarium.
-Acuario: un elemento esencial, aunque surge el dilema de qué opción elegir. Aquí el tamaño no importa demasiado, a menos que decidas añadir peces o gambas.
-Lámpara, filtro y calentador: el equipo básico de todo acuario. La lámpara y el calentador ayudarán a que la vegetación crezca correctamente, y el filtro limpiará el agua de impurezas y microorganismos. Juntos ofrecen las condiciones óptimas para el desarrollo.
-Piedras, musgo, raíces esqueléticas: responsables de la composición del acuario, en la que tu musgo será el elemento más importante. Más adelante en nuestro blog descubrirás los distintos tipos.
-Mortero de fraguado rápido: necesario por razones obvias. Si quieres crear un mossarium, necesitas rocas y raíces a las que fijar el musgo. Por cierto, una composición de rocas adecuada siempre aporta una atmósfera interesante al acuario.
-Sedal o hilo: úsalo para fijar el musgo a las raíces esqueléticas, que estarán directamente sobre las rocas. Es la mejor manera de combinar el musgo con las piedras. A medida que crece, empezará a «pegarse» solo a las piedras.
Al principio también necesitarás una buena idea y mucha paciencia. Puede merecer la pena montarlo todo en seco primero. Crear tu composición (incluido el musgo) fuera del acuario te permitirá ver antes qué funciona mejor, antes de colocarla dentro del acuario, donde puede resultar difícil hacer pequeños ajustes. Una vez que estés satisfecho con la colocación de todo, simplemente recréala dentro de tu acuario. Recuerda tener paciencia. Tendrás que esperar varias semanas para que tu nueva creación tome forma.
El musgo: ¿por qué merece la pena elegirlo?
En un acuario normal, no es solo una decoración interesante, sino también un refugio para los peces. A muchas especies les encanta esconderse en él, y algunas incluso desovan en su interior. Sin embargo, este texto trata sobre cómo montar un acuario lleno de musgo, así que nos centraremos sobre todo en las cualidades estéticas del musgo de acuario y en sus tipos.
En el mercado hay muchas especies de musgo que funcionan bien en los acuarios. Se diferencian sobre todo en el aspecto y en la forma de cuidarlas, algo que conviene tener presente antes y después de la compra. Las tiendas especializadas ofrecen musgo por separado y también en composiciones ya preparadas. Te recomendamos el que se vende por separado para el mossarium, porque después te resultará más fácil apreciar el acabado completo.
Especies de musgo adecuadas para tu acuario
-Musgo de China (Vesicularia sp.) - una especie nueva que está ganando popularidad por su estilo minimalista y su carácter. Su aspecto recuerda a pequeños montículos cubiertos delicadamente de hojas. Al ser pequeños, resultan fáciles de cuidar. Sin duda es una buena opción para principiantes, aunque ten en cuenta que es poco probable que los peces encuentren refugio en él.
-Musgo de Singapur (Vesicularia dubyana) - como su nombre indica, procede de Asia. Sin embargo, lo encontrarás en tiendas de mascotas de todo el mundo. Es fácil de cultivar, por lo que se recomienda a todos los acuaristas principiantes. Es importante señalar que no requiere mucha luz. Un exceso de iluminación puede provocar un crecimiento más rápido de algas. Este musgo se recomienda tanto para acuarios plantados como para acuarios con peces. Sus grandes hojas permiten que los peces se escondan y desoven.
-Musgo de Navidad (Vesicularia montagnei) - un musgo muy vistoso que recuerda a un árbol de Navidad (de ahí su nombre). Es fácil de mantener y cuidar, y con un abonado regular y una iluminación adecuada, crece de forma rápida y eficiente.
-Musgo llorón (Vesicularia ferriei ) - procede de Sudamérica. Su color y forma recuerdan a un sauce llorón, lo cual también se refleja en su nombre. Esta especie necesita una intensidad de luz media, aporte de dióxido de carbono y una poda regular de sus ramitas.
Cabe destacar que el musgo de acuario es, por lo general, una planta poco exigente. Basta con seguir unas pocas reglas estrictas para que el musgo crezca sin ningún problema. El acuario debe colocarse alejado de la ventana para que tengas pleno control sobre la luz solar. Recuerda abonar con regularidad y ten en cuenta que algunas especies se abonan con dióxido de carbono y otras con fertilizantes especializados. Poda el musgo tanto como sea posible; así no solo le darás la forma adecuada, sino que también influirás en la densidad de las hojas. Merece la pena introducir de vez en cuando comedores de algas y gambas en tu mossarium: se encargarán de limpiar el musgo de todas las impurezas.
¿Cómo montar un acuario de musgo paso a paso?
Es sencillo: empieza por el hardscape, es decir, la disposición de las piedras con la técnica que prefieras. Que quede estable y con una idea detrás. Usa mortero de fraguado rápido para las rocas más altas. Cuando tengas listo el hardscape, añade un sustrato, como arena. El siguiente paso es pegar las raíces esqueléticas a las piedras. Estos pequeños tallos actuarán como estabilizadores para las plantas. El musgo se adherirá fácilmente a las ramitas, aunque esto llevará tiempo. Al principio, deberás usar sedal o un hilo autodisolvente para fijar el musgo a las raíces. Una vez atadas las plantas, solo queda rociar el sustrato con un pulverizador y verter agua sobre el mossarium. Por supuesto, no olvides conectar todo tu equipo. Al final tendrás que ser paciente y esperar los resultados de tu trabajo. Tras solo dos o tres semanas, notarás la diferencia en el tamaño del musgo. Al cabo de unas seis semanas a dos meses, los cambios serán realmente visibles y sin duda te sacarán una sonrisa. Te animamos a crear un mossarium siguiendo las reglas descritas. Sin embargo, queremos que decidas por ti mismo la disposición de las piedras y del propio musgo. Al fin y al cabo, ¡la creatividad cuenta en toda la construcción! Estamos convencidos de que lo conseguirás, no es difícil, como tampoco lo es el cuidado del propio mossarium.
Hay mucho más sobre el musgo que las bolas de musgo





Compartir:
El lado oscuro de la acuariofilia: consanguinidad e hibridación
El pez luchador siamés: un habitante popular del acuario